domingo, 30 de octubre de 2011

Geografía

Bolivia se encuentra en el hemisferio sur del planeta y al oeste del Meridiano de Greenwich por lo tanto tiene latitud sur y longitud occidental. Bolivia es considerada el centro de Sudamérica, el centro geográfico del país en el área de Puerto Estrella sobre el río Grande en el Departamento de Santa Cruz, en la provincia Ñuflo de Chávez. Bolivia está conformada por una superficie continental de 1.098.581 km². 

Bolivia se encuentra situada en el centro de América del Sur entre los 57º 26´ y 69º 38´ de longitud occidental y 38´ y 22º 53´ de latitud sur, abarcando más de 13 grados geográficos y ocupando su territorio una extensión total de 1.098.581 km². Se ubica entre la Cordillera de los Andes y la Cuenca Amazónica entre una altitud máxima de 6.542 msnm en el Nevado Sajama y una altitud mínima de 70 msnm cerca del Río Paraguay. 
El país está dividido en tres regiones geográficas: 
La Región Andina abarca el 13% del territorio ocupando una superficie de (142.815,53 km²), y está comprendida por el Altiplano y la Cordillera de los Andes, con una altura de más de 4.000 msnm, se caracteriza por su altura, ya que en ella se encuentran las cimas más altas del país y por poseer la altiplanicie andina una meseta plana a una altura de media de los 4.000 msnm. 
La Región Subandina abarca un 28% del territorio ocupando una superficie de (307.602,68 km²) y está comprendida por los Valles y Los Yungas con una altura media de unos 2.000 msnm, se caracteriza por una vegetación exuberante y cerrados valles. 
La Región de Los Llanos abarca el 59% del territorio ocupando una superficie de (648.162,79 km²) y siendo por ende la más grande del país; está comprendida por las subregiones amazónica, platense y del Gran Chaco, con una altura media de menos de 400 msnm. Se extiende desde el Departamento de Pando pasando por el norte de La Paz, Beni, Cochabamba, Santa Cruz, Chuquisaca y hasta Tarija. Esta región se caracteriza por estar a una altitud menor de 400 msnm. Cuenta con un relieve horizontal con ligeras irregularidades, y constituye un terreno aluvial, depósito de material sedimentario de los ríos del área, siendo algunas partes fondos de antiguos lagos o mares. Está cubierto totalmente por zonas boscosas y selváticas de tipo amazónico. 

Hidrografía 

Bolivia, desde el punto de vista hidrográfico, cuenta con tres grandes cuencas hidrográficas, denominadas del Amazonas, del Plata y Cerrada o del Altiplano, además de la vertiente del Pacífico, mucho menor pero de mucha importancia económica. Estas cuencas a su vez están constituidas por 10 subcuencas, 270 ríos principales, 184 lagos y lagunas, unos 260 humedales, pequeños y medianos, y seis salares. Bolivia al igual, comparte con Perú el lago Titicaca, que es la vertiente más grande de Sudamérica, con 8.380 km². De este lago tectónico desembocan varios ríos, siendo el más importante el río Desaguadero, que luego desemboca en el lago Poopó. El lago Titicaca formaba, junto a la laguna Arapa (Perú) y el lago Poopó, el gran lago Ballivián del altiplano. 


Clima 


El clima de Bolivia comprende una amplia variedad de climas: desde el tropical en Los Llanos, hasta el polar en las altas cordilleras de los Andes. Además de la variabilidad de las condiciones climatológicas, muchos lugares del país presentan climas irregulares a lo largo del año o variaciones grandes e imprevisibles. La estación de lluvias en el país abarca de noviembre a marzo.  

* Los llanos: las áreas norteñas de los llanos tienen un clima húmedo tropical con temperaturas altas a lo largo de todo el año, con una humedad alta y precipitación alta. La temperatura tiene un promedio de 30 °C todo el año en la mayoría de los lugares. Los vientos provenientes de la cuenca del Amazonas traen lluvias significativas, esta lluvia cae a menudo con truenos, acompañados a veces por los vientos de fuertes granizos. Las áreas centrales del los llanos tienen un clima húmedo y seco tropical. 
* Chaco: tiene un clima semitropical, semiárido. Los vientos nororientales traen la lluvia y la humedad a partir de enero; los otros meses son secos con días calurosos y noches frescas. La temperatura máxima registrada en Bolivia fue de 47 °C y se produjo en esta zona. Los surazos también afectan al Chaco; su llegada se avista generalmente por una línea chubascos. Las temperaturas y las cantidades de precipitación en áreas de montaña varían considerablemente. 

* Los valles: los valles y yungas, donde los vientos nororientales húmedos son empujados hacia las montañas, hacen que esta zona sea más húmedas y lluviosa, recibiendo hasta 152 centímetros anuales. Los valles que están dentro de la Cordillera Oriental tienen temperaturas suaves y las cantidades de precipitación son moderadas con un promedio de 640 a 760 mm anuales. Las temperaturas caen con el aumento de la altura, sin embargo las nevadas son posibles en elevaciones que oscilan entre los 2.000 msnm, la nieve permanente se encuentra por encima de los 4.600 msnm Las zonas a partir de los 5.500 msnm tienen un clima polar, con zonas de glaciar. Los picos de la Cordillera Occidental se convierten en desiertos fríos y altos por los vientos fuertes. 

* Andes: las temperaturas caen con el incremento de la elevación. La caída de nevadas es posible por encima de 2.000 msnm, y la línea de "nieve eterna" está a 4.600 msnm. Las áreas sobre los 5.500 msnm tienen un clima polar, con zonas glaciares. La Cordillera Occidental es un desierto de altura con picos azotados por viento helado. 

* Altiplano: es barrido por los vientos fuertes y fríos, tiene un clima árido-frío, con diferencias agudas en la temperatura diaria y las cantidades de precipitación que disminuyen de norte a sur. La temperatura media durante el día se encuentra entre los 15 a 20 °C, pero con el verano tropical y el sol las temperaturas pueden llegar a 27 °C. Sin embargo justo después de anochecer el aire conserva poco calor, en la noche las temperaturas caen drásticamente y se sitúan justo por encima de cero grados. El lago Titicaca ejerce una influencia de moderación, pero solo la iguala en sus orillas, las heladas ocurren casi cada mes, y la nieve no es infrecuente. 

Historia de Bolivia

Bolivia (quechua: Bulibya Mamallaqta; aimara: Wuliwya Suyu; guaraní: Tetã Volívia), oficialmente llamado Estado Plurinacional de Bolivia,[][] es un país situado en el centro-oeste de América del Sur, miembro de la UNASUR, que cuenta con una población de cerca de 10,5 millones de habitantes.[] Limita al norte y al este con Brasil, al sur con Paraguay y Argentina, y al oeste con Chile y Perú. El territorio boliviano es el sexto más extenso de América Latina y comprende varios espacios geográficos como la Cordillera de los Andes, el Altiplano, la Amazonía, El Pantanal, y el Chaco, siendo así uno de los países con mayor biodiversidad del mundo[] además de contar con el Lago Titicaca (compartido con Perú), el lago navegable a mayor altura del mundo[] y el Salar de Uyuni, el mayor depósito de sal en el mundo.[] Desde finales del siglo XIX, es un país sin costas marítimas, sin embargo posee puertos sobre ríos de las dos principales cuencas fluviales de Sudamérica, las que lo comunican con el océano Atlántico. 
Políticamente, Bolivia se constituye como un Estado pluricultural, descentralizado y con autonomías. Se divide en nueve departamentos. La ciudad de Sucre es la capital y sede del órgano judicial, mientras que la Ciudad de La Paz es la sede de los órganos ejecutivo, legislativo y electoral. 
En el territorio boliviano se desarrollaron civilizaciones antiguas, como la Cultura Tiahuanaco y la Cultura Hidráulica de las Lomas. Los imperios Inca y español conquistaron el territorio hasta que el país se independizó de este último en 1825. Bolivia, al haber heredado las tradiciones del mestizaje colonial y las culturas precolombinas, es un país multiétnico y pluricultural, rico en la mezcla de tradiciones y folclore de habitantes mestizos, indígenas collas, yungas y guaraníes, blancos descendientes de criollos, afrobolivianos, y en menor proporción, de emigrantes europeos y asiáticos. 

Período prehispánico 


En Bolivia aparecen restos de ocupación humana desde el 12.000-10.000 a. C. en el Yacimiento de Viscachani ((cita requerida)). Hasta el 1.200 a. C. se desarrollan unas culturas sedentarias en el altiplano. La Chiripa y Wankaranison las dos más importantes del periodo formativo a partir del 1.200 a. C. 
La cultura de Tiwanaku, cerca del Lago Titicaca, marca un momento de florecimiento cultural de la zona altiplánica, extendiéndose su influencia por toda el área andina. Esta cultura era considerada antiguamente la "cuna de las civilizaciones americanas. 
En torno al 1.100 a. C. Tiwanaku desapareció y se produjo una lucha entre los diferentes grupos que habitaban la región: aymaras, collas, lupacas y pacajes. Los aymaras establecen un dominio que abarca Arequipa y Puno en el Perú, La Paz, Oruro y Cochabamba, que perduró hasta que, en 1438, el Inca Pachacútec derrotó al último soberano aymara, Chunqui Cápac, incorporando el altiplano boliviano al Imperio inca (Tahuantinsuyo), como parte de la provincia del Collasuyo, e imponiendo el quechua como lengua oficial, aunque el aymara se continuó hablando regularmente. El Imperio inca adoptó los estilos arquitectónicos tiwanakotas y otros conocimientos.  
El Inca Huayna Cápac mandó levantar fortalezas en la frontera oriental para detener el avance de las hordas guaraníes que invadían los valles y pampas de Santa Cruz. Los incas lograron avanzar hasta estas regiones y pactaron con los chanés una defensa común de las invasiones guaraníes. Durante el periodo incaico se construyó una ciudad próxima al templo edificado por los chanés. Esta ciudad fue la principal edificación incaica en la región. El complejo arqueológico de Samaipata, ubicado en el departamento de Santa Cruz, es uno de los restos arqueológicos más importantes de la región, actualmente ya se han descubierto más de 50 edificaciones dentro de él. Ambos, incas y chanes fueron vencidos por las constantes invasiones guaraníes, quienes finalmente dominaron la región inclusive durante una buena parte de la colonia española. 
Una de las culturas andinas milenarias existente en la actualidad es la Kallawaya, ubicada en los valles interandinos de Charazani en el departamento de La Paz. Sus importantes conocimientos han conseguido que la Farmacopea Kallawaya, llegue a constituirse en la más grande del mundo, motivo por el cual, recientemente (2003) la UNESCO ha declarado a la Cultura Kallawa como Obra Maestra y Patrimonio Intangible de la Humanidad. 
Otras culturas andinas milenarias de gran importancia son los Urus y Chipayas del departamento de Oruro, de los cuales resaltan sus conocimientos en el arte de la pesca y construcción de viviendas. 
Otros restos arqueológicos y culturales de las tierras bajas de Bolivia en la zona oriental, son menos conocidos. Sin embargo, resalta la complejidad de los restos de canales, terraplenes y camellones desarrollados por la Cultura Hidráulica de las Lomas, la más extensa del continente americano, en los llanos de Moxos y Baures actualmente ubicados en el departamento del Beni. En el departamento de Santa Cruz existen ruínas arqueológicas de antigüedad no muy bien determinada que corresponderían a tres grupos principales (1) Provincia Velasco, (2) alrededores de Santa Cruz de la Sierra y (3) las pinturas rupestres de Santiago. Todas estas regiones estuvieron originalmente pobladas por culturas arahucas. 


La conquista 

La conquista del Imperio inca por Francisco Pizarro abrió el camino para la sumisión de la Bolivia actual en el año 1535 y el establecimiento de la Real Audiencia de Charcas, parte esencial del Virreinato del Perú, que abarcó todo lo que hoy es el territorio boliviano. Aunque la historia de Bolivia en el período virreinal se halla muy ligada al Perú, conociéndose con el nombre de Alto Perú. 


Una de las instituciones más importantes del gobierno colonial América fueron las Reales Audiencias, los organismos dedicados a desempeñar las funciones judiciales. La Audiencia de Charcas, fue la más alta autoridad jurídica del territorio del Alto Perú SIG, Tucumán, Río de la Plata y Paraguay. Tenía su sede en la ciudad de Chuquisaca, también llamada entonces La Plata y actualmente Sucre. 



La independencia 


La Independencia del Alto Perú fue un proceso revolucionario íntimamente ligado al surgimiento del Estado Argentino y la posterior independencia de España. Para contener el avance independentista promovido por las Provincias Unidas del Río de la Plata el virrey del Perú José Fernando de Abascal reincorporó a su autoridad la Real Audiencia de Charcas, como lo había sido hasta 1776, y desplegó sobre ella un poderoso ejército. Entre 1810 y 1826 el Alto Perú fue escenario de interminables combates y batallas entre los realistas peruanos y alto-peruanos y los patriotas argentinos y alto-peruanos, a los que se sumarían después de la independencia peruana los patriotas del Perú y la Gran Colombia que intentarían. 

La conquista de Bolivia fue errática y nunca llegó a completarse. Cuando llegaron los españoles, las tierras altas estaban  bajo el dominio inca. El lago Titicaca y el Altiplano boliviano fueron visitados por primera vez por los españoles en 1539. En 1539 Bolivia fue incorporada a la Audiencia de Charcas, llamada más tarde Alto Perú. Las tierras bajas bolivianas no fueron conquistadas desde el Altiplano sino más bien por los buscadores españoles de tesoros que salían desde Asunción, Paraguay, porque habían oído hablar de los metales preciosos del este. En la época en que esas fuerzas expedicionarias habían ya conquistado Santa Cruz de la Sierra, las fuerzas españolas de Perú se habían apoderado de los yacimientos de oro y plata del Perú y Bolivia. La competencia e incluso la hostilidad de las colonias peruanas impidieron que el grupo de Asunción continuara penetrando en las tierras altas.  

En 1545, se descubrió Potosí una montaña entra de plata. De inmediato, el gobierno español se dedicó a explotar esa riqueza; se llevaron esclavos africanos a trabajar en las minas, pero murieron en masa debido a la altitud y a las penosas condiciones de trabajo. Decenas de miles de indios fueron forzados a una esclavitud de facto, y Potosí se convirtió en el centro más popular de Hispanoamérica, con una población de más de 150.000 habitantes en una época en donde las demás ciudades importantes contaban con unos cuantos  miles.  
 
La obsesión por las actividades mineras creó una situación inestable, y toda modificación en la productividad de las minas de Potosí  tenía repercusiones profundas  en el resto de la región. Durante las primeras décadas de la explotación minera, se trabajó en los yacimientos de superficie, que eran fáciles de explotar y rico en mineral de  plata. Una vez que se acabaron  esos yacimientos se hizo necesaria la apertura de pozos, lo que requería un gasto considerable de capital y una tecnología más sofisticada. Los técnicos españoles introdujeron la técnica de amalgamación con mercurio, que era suministrado por la mina peruana de Huancavelica, monopolio real español. Esto consolidó la supremacía española sobre la producción de plata, y estimuló la creación de largas rutas de abastecimiento para satisfacer las necesidades de Potosí. La Paz,  fundada originariamente  en medio del territorio aimara como estación de paso entre Cuzco y el sur de Charcas, fue un puerto muy importante entre Perú y Potosí, y se convirtió en un gran centro comercial y administrativo. Con el incremento de la actividad minera en las tierras altas, se necesitaron mayores provisiones de hojas de coca para mantener el nivel de trabajo de los mineros, y las plantaciones de coca de la región de Yungas al este de La Paz pasaron a manos españolas, lo que contribuyó a la importancia comercial de esa ciudad. 

Cochabamba se fundó en 1571 en un fértil valle habitado por hablantes de quechua, y fue el principal puesto español para controlar sus actividades. En los alrededores de Cochabamba se cultivaba trigo y maíz, que se enviaba hacia Potosí, lo que convertía a Cochabamba en un punto importante en el esquema colonial boliviano. Otro asentamiento importante en los tiempos coloniales fue Chuquisaca (rebautizada con el nombre se Sucre tras la independencia) que controlaba gran parte de la región del sur hasta Tucumán, Argentina. Esa ciudad boliviana desarrolló una economía basada en el abastecimiento de carne y animales de carga a las minas de Potosí. Tarija, en el sur de Bolivia también proporcionaba carne y otras provisiones. La ciudad minera de Oruro fue fundada a finales del siglo XVII y se convirtió en otra ciudad de crecimiento rápido. 

La producción boliviana de plata alcanzó su cenit a mediados del siglo XVII. Durante el siglo siguiente se experimento una caída drástica de la producción lo que motivo la migración hacia fuera; sólo La Paz mantuvo una economía y una población estables. A finales del siglo XVIII se produjo una recuperación de la minería boliviana, pero nunca se alcanzaron los niveles anteriores. 

Buenos Aires sustituyó a Lima como  nudo principal del comercio de Charcas. La importancia de Buenos Aires fue reconocida por el gobierno español cuando la convirtió en virreinato en el siglo XVIII, y Charcas pasó a ser administrada desde allá. Así pues las tendencias sociales y lingüísticas responsables de la formación de la sociedad boliviana cambiaron en un período crucial  del desarrollo colonial, lo que explica, ciertos rasgos del español de Bolivia. 

Tras la independencia, Bolivia padeció guerras y disputas territoriales que tuvieron como resultado la pérdida de casi la mitad de los territorios originarios. Lo único que podemos hacer es especular sobre las consecuencias lingüísticas  de esa reducción del territorio, pero la pérdida de la región del Pacífico impidió que Bolivia recibiera un influjo importante de los rasgos lingüísticos costeros comunes a Perú y Chile y ausentes en las actuales tierras altas bolivianas. Aunque la economía boliviana tuvo un resurgimiento parcial como resultado de los nuevos yacimientos, nunca superó el aislamiento económico y cultural provocado por la pérdida de sus territorios costeros. 

En el siglo XV los incas, y con ellos la cultura y la lengua quechua, empezaron a penetrar en el territorio aimara al sur del lago Titicaca. Cuando los españoles llegaron a  Bolivia, el dominio inca no tenía ni un siglo de existencia pero ya existían núcleos de hablantes  de quechua.